De la rutina a la conexión: recursos adultos para prosperar la intimidad
Hay parejas que se quieren, se cuidan, pagan facturas juntas, se preguntan qué tal el día y, aun así, sienten que la amedrentad se ha quedado en una habitación cerrada con llave. No siempre hay una enorme crisis. A veces lo que pesa es algo más silencioso: cansancio amontonado, horarios que no encajan, hijos que interrumpen, cambios corporales, estrés laboral, medicación, vergüenza para solicitar lo que apetece o simple costumbre. En las relaciones de parejas a